No son pocos los test y pruebas
estandarizadas que se han elaborado como técnicas auxiliares para ayudar a los
alumnos a descubrir la tan ansiada vocación. Algunos presentan amplias
enumeraciones de actividades o quehaceres laborales ante los que el estudiante
tiene que especificar su grado de identificación o el nivel de satisfacción que
estima le podrían aportar. Insistimos en que son un instrumento más para
facilitarles esta ardua tarea en la que muchas veces los educadores también
quieren echarles una mano. Con este mismo objetivo, queremos sugeriros algunas
dinámicas y juegos para acompañar al joven alumno en esta decisión de un modo
entretenido, guiado y reflexivo. Es interesante que en los cursos de Bachiller
se lleven a cabo tutorías grupales donde puedan aplicarse algunas de estas
propuestas que a continuación os detallamos, con el ánimo de hacerles activos y
responsables en la elección de la carrera universitaria que un año o dos
después cursarán.
Actividad 1
“Entrevista a quien admiras”. Este ejercicio consiste en
pedir a los alumnos que busquen a alguien de su entorno (amigo, vecino,
familiar, etc.) por el que sientan cierta admiración en cuanto a su trayectoria
profesional. Quizá sea el mecánico del taller al que su padre lleva el coche, o
un pariente que ha creado una empresa, o un primo mayor que es médico,
cualquier persona a la que tengan acceso y sea valorada por su trabajo puede
ser un buen modelo o ejemplo con el que poder asesorarse.
Entre todos puede elaborarse la lista de preguntas que constaran
en esa entrevista, entre ellas pueden figurar algunas como: ¿te gusta el
trabajo que realizas?, ¿cuáles son las mayores satisfacciones de tu quehacer
diario?, ¿qué obstáculos has ido encontrando a lo largo de tu recorrido
profesional?, ¿en qué medida lo que estudiaste te ayudó o sirvió para realizar
con eficacia tu trabajo?, ¿cómo supiste que era el trabajo de tu vida?, ¿qué
cualidades personales ha de tener un profesional que se dedique a tu sector?,
¿qué estudios te han hecho falta para llegar a dónde estás?, ¿qué otras
actividades profesionales podrías desempeñar relacionadas con la tuya?, etc.
Una vez que se ha estructurado la entrevista, cada
alumno ha de grabar el encuentro para después transcribirlo y redactar las
conclusiones o enseñanzas que ha obtenido del mismo. Después, individualmente
expondrán al grupo el perfil de cada trabajador admirado, dejando que el resto
de compañeros planteen las dudas que hayan surgido con respecto a las distintas
profesiones.
Actividad 2
“¿Qué conocemos de…?”. Este juego persigue el objetivo de
dar a conocer las distintas funciones y competencias de una serie variada de
oficios y profesiones, al tiempo que comprobar y evaluar los prejuicios,
estereotipos y falsas creencias sobre ellos.
En una bolsa se introducen papeles doblados con nombres de
las diferentes profesiones, y en otra, papeles con los cometidos o actividades
asignadas a ellas. Cuando vayan saliendo al azar, los alumnos tendrán que
adivinar a qué profesión corresponde cada actividad, o qué tareas se asignan a
cada profesión.
Una variante de este juego es pedirles que al lado de cada
profesión u oficio escriban 3 aspectos positivos y 3 negativos. Estas
valoraciones pueden darse utilizando criterios como la remuneración, el
prestigio social, la actividad en sí, la rutina o creatividad permitida, la
función en la sociedad, el peligro o riesgo para la salud asociado, etc. Sin
lugar a dudas, esto generará un debate de opiniones opuestas que les facilitará
el cuestionamiento activo a la hora de elegir un trabajo u otro.
Actividad 3
“Investigando sobre carreras”. Es recomendable que esta
tarea se realice después de haber llevado a cabo la anterior, es decir, una vez
que se han planteado qué tipo de actividades laborales pueden motivarles o
interesarles, podemos pasar a investigar a través de qué estudios
universitarios o de grado medio pueden acceder a los trabajos anteriormente
expuestos.
Se dividen en grupos de 3 alumnos con una función
encomendada: recopilar información acerca de una carrera o estudio concreto
(ingenierías, diplomaturas, técnicos, auxiliares, etc.)
Para ello cada equipo se encargará de ir a las universidades
o centros de formación correspondientes y hacerse con el plan de estudios para
conocer las asignaturas, la duración de los cursos, los requisitos de admisión
(nota de corte, precios de las matrículas, ubicación, bolsas de empleo para
estudiantes…). Además deberán buscar en las bibliotecas y por la red
información sobre las distintas opciones educativas. Finalmente, intentaran
entrevistarse con alumnos que estén cursando en la actualidad dichos estudios,
preguntándoles sobre las dificultades encontradas, la temática de las materias,
el sistema de evaluación y enseñanza, etc.
Con todas estas dinámicas se intenta hacerles activos en la
búsqueda de su vocación, ofreciéndoles la posibilidad de indagar sobre la
amplia oferta formativa que hay, para evitar que lleguen a matricularse en unos
u otros estudios desde la ignorancia, la mera repetición mecánica de lo que han
escogido sus amigos, o por lo que sus hermanos mayores o padres valoran que es
bueno para ellos.
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